Un viaje mágico a Bariloche, Patagonia Argentina

La travesía comenzó en la provincia de Buenos Aires, recorrimos en auto unos 1.300km hasta llegar a San Carlos de Bariloche, el viaje es pesado y gran parte trayecto es desierto patagónico, pero vale la pena, porque el paisaje va quedando cada vez mejor y llegar a Bariloche después de 13 horas en la ruta, ansiando arribar al destino es algo emocionante.

Cómo no hay demasiadas estaciones de servicio y ciudades en el camino, es recomendable hacer una parada en Santa Rosa (Provincia de La Pampa) y otra en la ciudad de Neuquén (Provincia de Neuquén), para cargar el tanque de gasolina y pasar la noche en un hotel  descansando para luego encarar los últimos 400km con energías y sin sueño.

También se puede ir en ómnibus o en avión, dependiendo de la cantidad de días que tengan, es preferible ir de avión para disfrutar más tiempo en Bariloche y alrededores.

La Patagonia Argentina es hermosa en cualquier época del año, en el verano se pueden hacer actividades al aire libre, andar en kayak; recorrer un bosque a caballo; caminadas  por senderos montañosos; rapel y tirolesas. En invierno esquiar; ir al centro de esquí Cerro Catedral  y aprovechar al máximo de los paisajes nevados, la comida y bajar las montañas con esquíes alpinos o snowboards. Además en Otoño y Primavera, la flora nativa están en su esplendor de colores y flores, entonces, también es una buena época para viajar a este destino.

Los paisajes, la flora y la fauna, son hermosos y dignos de ser apreciados con calma. Ir con tiempo, mínimo de 10 días. Si bien la ciudad de Bariloche es pequeña, el parque nacional donde se encuentra es gigante y hay otros lugares para ir que quedan relativamente cerca, por eso es bueno ir con tiempo, sin apuro o falta de tiempo.

Fuera de temporada alta, los precios bajan bastante, por lo tanto si pueden escoger la fecha de su viaje, háganlo  fuera de temporada alta (de junio a fin de agosto, es cuando más caros están los precios). Además si van en una temporada con menos turistas, podrán esquiar más tranquilos y recorrer la ciudad sin tráfico.

Lo bueno de ir en auto o alquilar uno, es que se puede recorrer los hermosos paisajes de la región, que de transporte público no se tiene acceso. Hacer el camino de los 7 lagos; ir a Colonia Suiza; visitar otras ciudades cercanas como San Martín de los Andes (Neuquén) o Villa la Angostura (Río Negro), valen la pena.

En Bariloche, existe una larga tradición de chocolaterías y fábricas de cervezas artesanales; es imperdible ir a comer chocolates, postres o tomar una bebida caliente a Mamuschka, la Abuela Goye o Rapa Nui. Las cervecerías más recomendadas son Berlina, Manush y Cerveceria Patagonia.

La gastronomía de la ciudad es muy buena, tiene variedad de alimentos y precios. El cordero patagónico o la trucha, son las especialidades.

Existen varios paseos a los cerros con vistas panorámicas increíbles, como la del Cerro Campanario o el Cerro Otto, además del Cerro Catedral que posee el mejor centro de esquí de américa latina.

El hospedaje es variado, para todo tipo de presupuestos y de personas. Nosotros alquilamos una cabaña muy confortable, bonita, y bien equipada llamada “Orillas del Gutiérrez”, frente al lago Gutiérrez. Excelente localización, cerca del Cerro Catedral, Cerro Otto y el centro de la ciudad. La cabaña tiene losa radiante, cocina completa, bañera y camas confortables. Una vista hermosa del lago, las montañas y si les toca ver nevar desde el balcón de la cabaña, como nos tocó a nosotros, serán privilegiados por ver uno de los espectáculos más lindos de la Naturaleza!

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Link del alojamiento:

http://www.orillasdelgutierrez.com.ar/

 

La dueña de “Orillas del Gutierrez” estuvo siempre dispuesta a indicarnos lugares y estuvo atenta a cualquier problema o duda que pudiera surgir, muy recomendable ir a este establecimiento.

Recomendaciones y cuidados:

Llevar ropa adecuada, aunque vayan en verano porque a la noche baja mucho la temperatura; si van en invierno no olvidar de llevar gorros, anteojos, guantes y bufandas, porque el frío helado se siente. Es importante un buen calzado, botas de cuero con medias gruesas, porque al contacto con la nieve el frío en sus pies les puede hacer pasar un mal momento o enfermarse inclusive. Pero puede tocarles días cálidos inclusive en invierno, entonces hay que ir con algo de ropa leve y abrigos, en todo caso, van quitándose la ropa a media que el calor aumenta.

Precaución al manejar por caminos con nieve o hielo. Se pierde muy fácil el control del vehículo. Andar despacio de día y sin apuros, es mejor ir despacio, mirando los paisajes y parando a sacar fotos en los puntos panorámicos que ir corriendo de un lado al otro.

Dinero, se puede pagar con tarjetas de débito y crédito. No cambien dinero en la calle, porque irán a perder dinero, es mucha diferencia de cambio, de las casas de Buenos Aires a las de Bariloche, entonces cambien antes de llegar a la Patagonia o usen las tarjetas.

Llevar un mapa, por las condiciones geográficas y climáticas la señal del celular puede no funcionar, por lo tanto hay que tener la alternativa del mapa para orientarse. Los lugareños son amables y no tienen problemas en indicar lo que les pregunten, pero no está demás llevar siempre un mapa.

-Tratar de no andar de noche manejando, porque es oscuro y cuánto más alejado del centro, peor. Manejar de noche y con lluvia, es peligroso, a visibilidad es muy reducida.

Cuidado con las caminadas por bosques, vayan con guía, porque es fácil perderse, al igual que si entran en un lago a nadar, si van en verano claro, el agua es muy fría y el shock térmico puede ser peligroso para la salud.

No podemos quejarnos de nada, la verdad fue una experiencia inolvidable,  con la magia de la nieve y el cielo azul algunos días y con nevadas en otros. Mejor imposible…! Vamos a volver muchas veces y en distintas épocas del año, para vivir nuevas experiencias…