“Restaurar parques naturales es una responsabilidad moral y de subsistencia” (Pedro Ramos, Florida, USA)

PEDRO RAMOS | SUPERINTENDENTE DE PARQUES NACIONALES

“Restaurar parques naturales es una responsabilidad moral y de subsistencia”

El encargado de Everglades y Dry Tortugas en la Florida remarca la importancia económica de los recursos ambientales

Una semana después del devastador paso del huracán Irma por la Florida el pasado septiembre, el superintendente de los parques nacionales de Everglades y Dry Tortugas, Pedro Ramos (San Juan, 1967), se encontró con un inesperado espectáculo en medio de la catástrofe. “Casi no se podía pasar por las carreteras. Todos los árboles estaban caídos. Nos tomó semanas arreglar todo eso. Casas afectadas, inundaciones… Pero dentro del parque de Everglades había muy pocos árboles caídos. Y la inundación que se veía allí realmente no afectaba el ecosistema. Le dije a alguien que yo nunca había visto los Everglades tan bellos como los vi la semana después de la tormenta”.

“Restaurar parques naturales es una responsabilidad moral y de subsistencia”

 ¿Qué opina Trump sobre el cambio climático?

Trump retira a EE UU del Acuerdo de París contra el cambio climático y un escéptico del cambio climático dirigirá la agencia medioambiental de EE UU, por lo tanto las acciones del Gobierno a nivel local e internacional, parece que van a ser mínimas.

Este parque natural de más de 600.000 hectáreas, declarado en 1979 patrimonio de la humanidad por la Unesco, está compuesto por un sistema de humedales cuyas aguas se encuentran amenazadas. La respuesta del Gobierno a principios del presente siglo fue lanzar un ambicioso programa de restauración a cuatro décadas con una inversión de 20.000 millones de dólares, “el mayor proyecto de este tipo en la historia de Estados Unidos”, según Ramos, de visita esta semana en Madrid para participar en la conferencia El sistema de Parques Nacionales de Estados Unidos, organizada por Casa América.

“La carretera número 41”, explica el superintendente, “que va de Miami a Tampa [este a oeste de la península de la Florida], funciona a lo largo de un tramo como una represa que no permite que el agua fluya de norte a sur. Hemos tenido décadas en las que hay aguas en el norte de la carretera mientras estamos muriéndonos de sed en el sur”. Ramos expone que el plan de restauración incluye eliminar los canales para desviar el agua al océano, construidos a lo largo del siglo XX para urbanizar y cultivar la zona: “Hace tres años inauguramos un puente de una milla [1,6 kilómetros] y ahora estamos construyendo uno de dos y media. Esa es una fase de muchas en el proyecto de la restauración”.

“Traer ese flujo de agua natural a estos humedales no solamente es una responsabilidad moral que tal vez tenemos como país, sino una responsabilidad económica y de subsistencia”, afirma. “Una de cada cuatro personas en la Florida —somos 18 millones— bebemos agua de allí”.

Pese a que la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca el pasado enero ha cambiado radicalmente la política ambiental del Gobierno, con medidas como la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París de 2015, por el cual los países se comprometen a reducir la emisión de gases de efecto invernadero, entre muchas otras decisiones, Ramos es optimista frente a la relación de los parques con la nueva Administración. “El secretario de Interior de los Estados Unidos, Ryan Zinke, expresó que él y el presidente Trump están muy comprometidos con seguir invirtiendo el dinero que hay que invertir en los Everglades para la restauración”, afirma Ramos.

“No tenemos un director nacional de Parques Naturales, esa nominación todavía no se ha hecho”, admite. “Pero sí tenemos la infraestructura necesaria para que la agencia siga funcionando. Y siento que tenemos un apoyo muy fuerte del Departamento de Interior para seguir haciendo nuestro trabajo en la Florida”.