La economía Brasileña empeora en todos sus índices

Se agrava la recesión por las medidas del Gobierno. No hay país en crisis que haya salido con ajustes, inflación y suba de impuestos. Las decisiones económicas de corte conservador, han empeorado la economía Brasileña. El fuerte declive del 4,5% del Producto Interior Bruto (PIB) brasileño durante el período julio-septiembre con respecto al tercer trimestre de 2014 se suma a la contracción del 1,7% si se toma en cuenta el período abril-junio de 2015.

 

El desplome del crecimiento económico fue el peor desde que comenzó la serie histórica hace 19 años, en 1996, según reveló el oficial Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Consecuencias lógicas de las políticas gubernamentales, impulsadas por la oposición, el mercado y la aceptación de la presidenta Dilma Rousseff. Los cortes presupuestarios, la eliminación de Ministerios Nacionales, han elevado el índice de desempleados, provocando una caída en el consumo interno.

 

Por otro lado, el aumento del dólar ha frenado las importaciones de insumos necesarios para la fabricación de productos manufacturados, teniendo las empresas que echar trabajadores o disminuir la jornada laboral para afrontar las pérdidas por las ventas no realizadas.

Dilma Russeff - Michel Temer - Joaquim Levy

                                      Dilma Russeff – Michel Temer – Joaquim Levy

 

Los precios internos han subido también, por sequía, caída de precios internacionales como el petróleo o aumento del combustible. Esta circunstancia lleva a los Brasileños a gastar menos, endeudarse y consumir menos, impactando en pérdidas para los negocios, mercados, tiendas, fábricas y hasta en el sector agropecuario.

 

Los escándalos de corrupción envolviendo a políticos de todos los partidos más importantes y por cifras millonarias, han provocado pérdidas enormes a las arcas estatales y además elevó el descrédito de la población en el presente del País. Los inversores están quietos, esperando que pase la incertidumbre y el gobierno no está en condiciones de aprobar un paquete de incentivos para fomentar la producción y las inversiones, porque políticamente está muerto, sin fuerzas ni dinero, por lo tanto, impedido de generar alguna propuesta que sea aprobada en el Congreso Nacional.

 

A su vez, la caída intertrimestral del 1,7% fue mayor a la esperada por los analistas del mercado, quienes aguardaban una bajada de “apenas” el 1,3 por ciento. Ambas cifras no hacen más que reflejar el agravamiento de la recesión iniciada en el segundo trimestre de 2015.

 

“La economía de Brasil está en el Centro de Tratamiento Intensivo, y va a continuar muy mal durante los próximos trimestres. Todavía no está en el fondo del pozo y va a empeorar, por lo menos hasta mediados de 2016”, aseguró André Perfeito, economista jefe de Gradual Investimentos en San Pablo.

 

En el acumulado de los últimos cuatro trimestres, la contracción del PIB es de un 2,5 por ciento. El mercado proyecta un retroceso del PIB de 3,19% durante 2015 y de 2,04% en 2016. Y si se confirman los dos años consecutivos de recesión, sería la primera vez que esto ocurre en 85 años, desde 1930-1931. La caída del PIB en el tercer trimestre estuvo liderada por el retroceso en el sector agropecuario (-2,4%), la industria (-1,3%) y los servicios (-1 por ciento).

Protesto

 

Pero si el gobierno no cambia el rumbo, la  situación va a seguir empeorando. Se necesitan medidas audaces que impulsen la economía, pero con un gobierno debilitado como el actual, parece una misión muy difícil de conseguir. Políticas de ajuste en una economía en recesión y con déficit presupuestario estatal, inflación y robo por corrupción, es la peor combinación.