El Presidente Evo Morales consigue un amplio triunfo electoral

En Bolivia el actual presidente, Evo Morales, superó el 60% de los votos y consiguió así, sin necesidad de ballottage, la victoria en las elecciones presidenciales. El mandatario se impuso en los comicios de hoy al superar el 60% por ciento de los votos según los sondeos de boca de urna, un número abrumador que incluso le permite evitar la segunda vuelta.

Muy por debajo de Morales quedaban, tal como vaticinaban las encuestas, los dos líderes de centroderecha, el empresario del cemento, Samuel Doria Medina (Unidad Demócrata), con el 24%, y el ex presidente y candidato Jorge “Tuto” Quiroga, con el 9,6%.

Pasadas las 22hs, Morales se declaró vencedor en un discurso que brindó desde el balcón del Palacio de Gobierno ante sus seguidores. Prometió profundizar las políticas llevadas a cabo hasta el momento, agradeció por el triunfo, citando resultados preliminares, y dedicó su victoria al líder cubano Fidel Castro y al fallecido ex presidente venezolano Hugo Chávez.

Evo-elecciones

“Es un sentimiento de liberación de nuestros pueblos. ¿Hasta cuándo seguir sometidos al imperio o al sistema capitalista? Este triunfo es un triunfo de los antiimperialistas y los anticolonialistas”, sostuvo Morales rodeado de su vicepresidente y ministros.

Morales gobernó desde 2006 virtualmente sin sobresaltos ni contrapesos, con pleno dominio de la Asamblea Legislativa e influencias en el Poder Judicial, según los opositores.

La economía del país se ha mantenido sólida, especialmente gracias a los buenos ingresos por materias primas que le permitieron distribuir bonos y financiar grandes obras como la compra de un satélite, aeropuertos, rutas y aviones, logros que fueron la base de su campaña. Según el FMI, Bolivia podría lograr este año un crecimiento del PIB del 6,5%, el mayor en la región.

Pero la oposición denunció despilfarro y corrupción aunque sin que sus dirigentes se unieran en un frente común y plantear un plan alternativo lo que terminó favoreciendo al mandatario, según varios analistas.

Morales basó su campaña electoral en los logros económicos de su gestión y medidas como la nacionalización de los hidrocarburos en 2006, que le dieron cuantiosos recursos al Estado y le permitieron mejorar la distribución del ingreso en beneficio de sectores populares. Con 10 millones de habitantes, un 62% de la población de Bolivia son indígenas y campesinos.

La oposición atacó los flancos más débiles del gobierno como la inseguridad, el creciente tráfico de drogas, una pobreza extrema que se mantiene en el orden del 20%, la desocupación y falta de oportunidades para los jóvenes y la alianza política con Venezuela, Cuba e Irán. Pero es curioso, porque si el pueblo Boliviano vota a Morales en su gran mayoría, significa que ha producido avances en el sentido de reducir la pobreza y de mejores condiciones de vida para los más necesitados.

Como siempre ocurre en estos casos, donde opinólogos dicen lo que es mejor para un Pais, que ni conocen en persona, no somos quienes para opinar a favor o contra Evo Morales, aunque respetamos la decisión popular del pueblo de Bolivia que ha escogido ser gobernada por un período más, por el actual presidente.

La oposición también cuestionó que Morales volviera a postularse, aunque él alega que debió interrumpir y reiniciar en 2009 su primer mandato (2006-2011) cuando se eliminó la República y se creó el Estado Plurinacional de Bolivia con una nueva Constitución. Consideramos que no es tan importante la re elección para un País. La voluntad electoral debe ser respetada y si un mandatario gobierna de un modo aceptable y merece ser re elegido, no vemos inconvenientes en que ese suceda, aunque también apoyamos la preparación de cuadros políticos para que sucedan a un líder sin afectar el proyecto de País que se ha venido desarrollando.

Sus críticos temen que el dominio de la Asamblea Legislativa pueda llevar a que el gobierno intente una reforma constitucional para incorporar la reelección indefinida, aunque el mandatario dijo que respetará la Carta Magna, que actualmente prevé una sola reelección consecutiva.

Celebramos que haya un nuevo proceso eleccionario, democrático, en Sudamérica. Bolivia es un país dividido históricamente, entre los indígenas y los ricos, con discriminaciones, desigualdades, imposibilidad de acceso a necesidades básicas, de los explotadores hacia los explotados, hasta ha llegado a tratarse la división territorial del País. Por estas razones es fundamental que se consolida la democracia, la paz y la integración de los sectores indígenas con los descendientes de europeos, que son los poseedores de las riquezas y de los medios de producción que han ejercido la explotación de los más humildes y han generado las desigualdades que son características en nuestro continente.