Elecciones en Honduras

En Honduras crece la desconfianza.

Por Leandro Querido.
San Pedro Sula. Honduras.

Este domingo 24 de noviembre algo más de 5 millones de hondureños elegirán presidente, 128 diputados, 298 alcaldes y 20 diputados al Parlacem.
Lo harán en el marco de un clima de desconfianza alimentado por los partidos políticos y por algunos comunicadores sociales que se presentan como candidatos o responden a intereses partidarios.

La oportunidad de cerrar la crisis política ocasionada en el 2009, y que derivó en el golpe a Manuel Zelaya y a su intento de reformar la Constitución con fines reeleccionistas, parece desvanecerse.

lea conf venezuela 1El Tribunal Supremo Electoral ha hecho lo imposible para acercar posiciones entre los candidatos y así alcanzar un mínimo compromiso de respeto mutuo. El llamado Compromiso de Garantías Mínimas para la Ética y la Transparencia Electoral, que fue firmado en la Casa de las Naciones Unidas por todos los candidatos presidenciales, se ha evaporado en el último tramo de la campaña.

Las elecciones de este domingo serán las más observadas de la historia de este país. Los observadores internacionales han invadido las calles de Tegucigalpa. La Unión Europea, la OEA, el Centro Carter, Uniore y la RedLad han desplegado sus respectivas misiones.

La OEA ha presentado las conclusiones de una auditoría del sistema de trasmisión de datos conocido como el SIEDE . El “sistema debe funcionar” sostuvo el jefe de la misión Enrique Correa luego de las llamativas declaraciones de Matamoros, el presidente del TSE, al decir que tienen un mes para dar el resultado definitivo de la elección.

Todos estos esfuerzos colisionan con la irresponsabilidad de algunos candidatos que entienden que difuminar los rumores más alocados le pueden traer algún tipo de rédito electoral.

Son ocho los candidatos que compiten por la presidencia; podemos destacar al candidato del partido de gobierno, el nacional Juan Orlando Hernández, la esposa de Manuel Zelaya, Xiomara Castro, el liberal Mauricio Villeda y el mediatico Salvador Nasralla entre otros.

Desde la sanción de la Constitución de 1982 se han producido ocho elecciones presidenciales de las cuales el partido Liberal se impuso en cinco oportunidades en tanto que el partido Nacional lo hizo en las restantes.

Con la crisis del 2009 no han quedado rastros del bipartidismo tradicional. Manuel Zelaya decidió romper con el partido Liberal para luego fundar otro partido llamado Libre.

La apuesta del Partido Nacional pasa por aprovechar la división de la familia liberal aunque la situación económica y social y la violencia urbana no ayudan demasiado al partido de gobierno.

Los sondeos no tienen mucha credibilidad en este país; la incertidumbre se extiende y limitan el desarrollo del voto útil. Aquí no hay segunda vuelta, a simple pluralidad de votos el que obtiene uno más que el resto gana.

La partida se define en los dos grandes distritos de Honduras. Francisco Morazán (Tegucigalpa) y Cortés (San Pedro Sula) superan el 60 por ciento del padrón.

El éxito de un sistema electoral se miden en los resultados y en su aceptación por parte de los que compiten.

Un final cerrado puede poner todo en tensión nuevamente. Las cartas no están echadas y hay pocos indicios que reflejen que los partidos políticos asumirán la responsabilidad del caso, aunque como marca la experiencia siempre hay tiempo para redimirse, para hacer menos hondas las diferencias en Honduras.